lunes, 26 de enero de 2026

EL LUGAR DE NUESTROS VALORES

Como hacíamos cuando éramos niños con las alcancías -tesoro de proyectos- fuimos guardando muy dentro nuestro, a lo largo de nuestra vida, muchos valores que recogimos de quienes nos rodeaban, así como esperanzas, propósitos, deseos de mejorar o cambiar conductas o actitudes personales que no nos conformaban e ideales de vida que, en lo externo y en lo interno, quisimos realizar. 

Allí quedó también  la admiración y el recuerdo de actos positivos y logros ajenos, actitudes heroicas, hechos solidarios que, en lo profundo, hubiéramos deseado ser protagonistas; gestos y actos de amor y de firmeza que quizás aún no hemos podido encauzar pero que permanecen.

Rechazo  por lo injusto, dolores de impotencia, palabras que callamos y quisiéramos poder haber dicho, silencios que no hicimos aunque sabemos que podríamos haber hecho.

También inspiraciones y aspiraciones -utopías de futuro- visualizadas en momentos de paz y contacto interior.

Todo ésto fue formando nuestro contenido, del cual estamos muchas veces alejados.

Y sin embargo podría nuestro lugar de apoyo -el lugar de nuestros valores-, una forma de recuerdo de nosotros mismos  y una fuente insospechada de energía, cuyo contacto deberíamos reconocer y frecuentar. 

Este contenido es nuestro y aunque haya en él cosas que aún no hemos podido concretar, está siempre allí para darnos confianza, impulso, fe y esperanza. Es importante tenerlo presente y no olvidarlo.

Especialmente en los momentos menos buenos, durante las tormentas externas e internas o cuando éstas terminan.

Apoyémosnos en los valores, nuestro real tesoro, cada vez que necesitemos nuevas fuerzas.

lunes, 19 de enero de 2026

LA BUENA VOLUNTAD

Actuar con buena voluntad, nos abre puertas.

Cada puerta que abrimos hacia afuera, abre en nosotros un espacio interior en el que entran el agradecimiento de los otros, su sonrisa, su sorpresa, su alegría, su satisfacción.

Nos sentimos buenos, capaces de poner nuestra voluntad para hacer algo por los demás.

Cada acto de buena voluntad, nos confirma que estamos en el buen camino.

La felicidad que nos queda luego de haber realizado algo con buena voluntad, nos expande, nos amplia.

La voluntad desde luego requiere esfuerzo, pero si está aplicado a una buena acción, el esfuerzo disminuye, se aliviana en ese ir hacia el otro.

Es hermoso sentirnos buenos.  ¡Qué limpios, qué libres, qué puros nos sentimos! ¡Qué amigo de nosotros mismos!

Nos aceptamos y estamos de acuerdo con nuestra forma de ser.

Actuar con buena voluntad es de por sí una buena acción.

Que no queda sólo en nosotros, sino que va dirigido a alguien que lo recibe.

Las acciones buenas, como las acciones nobles, muestran los valores humanos que las generan.

Hay algo más, entonces, para tener en cuenta en la relación con los demás, algo que siempre está a nuestro alcance: 

lunes, 12 de enero de 2026

LA PAZ ES UN VALOR HUMANO

¿Qué sentís cuando pensás en la paz?

 ¿Deseos de quedarte allí relajado, tranquilo, sereno?.

 ¿Sentimientos de amor por los demás y lo que te rodea?.

 ¿Tenés esperanzas, proyectos, propósitos que te llenan de felicidad?

 Esa es tu paz interior.

 No es fácil compartirla.

 A veces se da el milagro con otra persona o con varias, en un grupo.

 Compartiendo esa vivencia, alrededor de una idea, un proyecto o con la sensación de estar unido a todo.

 Podés desear paz a alguna persona determinada que pensás que no la tiene en ese momento o a varias o a un grupo que quizás la necesita.

Esto lo puedes hacer estando solo.

 

Pero tu presencia activa no debe ser sólo silenciosa.

 Porque existen palabras para transmitir tu paz, que deben ser cálidas, serenas, afectuosas.

 Tu actitud y tus gestos deben ser también acogedores.

 Tus actos deben mostrar tu disposición a participar, a colaborar, a ayudar, mostrándote feliz y  tratando que los demás también lo sean.

 La paz es un valor, un valor humano.

Lo es para vos, para los demás, para los que te rodean, para tu entorno.

Si sos feliz cuando te realizás, cuando has logrado algo que deseabas, lo serás más aún cuando veas al otro realizarse, cuando veas a tu familia y a los que la componen y también a los demás, amigos, compañeros, cercanos o lejanos, cosechando logros y ayudando a que otros también los alcancen y disfrutando la alegría de que así sea.

Porque la paz  es un valor humano, que está unido a muchos otros valores, necesarios para que, finalmente, la paz esté presente en nosotros, en los demàs, en el entorno y también en la Tierra, nuestro, a veces olvidado, herido y lastimado, planeta.

 Pero nos queda la esperanza. Nos queda el comprometernos para lograr un cambio.

 Busquemos, entonces, la paz en nosotros, para compartirla y difundirla.

 

Éste es un buen momento... 

 

 


lunes, 5 de enero de 2026

¿PODRÍAMOS HACER ALGO PARA CUIDAR AL MUNDO?

¿A que llama la gente "mundo"?
En general la palabra mundo se refiere a nuestro planeta, la Tierra.
La Tierra y a todo lo que nace, vive y se desarrolla en ella.
Cuidar al mundo significa entonces cuidar al planeta y a todo lo que el contiene.


¿Cómo?
Una forma es no hacer cosas que lo destruyan.
Porque es el lugar donde vivimos. Es nuestra casa.
El lugar donde se desarrolla algo tan importante como la vida.
Nuestra vida.
La vida de quienes amamos.
La vida de todos los que la habitan.
La vida de todo lo que es vivo.


¿Podríamos hacer algo más para cuidarlo?
 
Podemos intentarlo  recurriendo a algo que todos los seres humanos poseemos:

Los valores humanos.
¿Qué son los valores humanos?
Acciones o conductas nobles hacia todo lo que nos rodea y hacia nosotros mismos.


Decimos y escuchamos decir que éstos se han perdido.
¿Qué podríamos hacer para recuperarlos?
Comenzar por reconocerlos, valorizarlos, realizar acciones que los muestren -las conductas nobles-, ayudar a que los demás los reconozcan, nombrarlos y hablar de ellos como una posibilidad de mejoramiento de la sociedad humana.


Dice una enseñanza que 
“los valores humanos son los más altos de la creación y el    desarrollo futuro de la humanidad será a partir de esos valores”.

Y ya que los seres humanos somos quienes los poseemos no podemos perder la oportunidad de ejercerlos para su recuperación.


Esta tarea implica una oportunidad para hacer algo por los demás seres y por el planeta en el que vivimos, ayudando a crear una sociedad mejor, una Humanidad mejor ya que esta posibilidad está en manos de todos.
La propuesta significa disponernos a plantar semillas para que fructifiquen a través del tiempo.
La energía para llevarla a cabo dependerá de la esperanza y el entusiasmo con que se la realice y ambos serán estimulados por la visión personal de cómo sería una Humanidad en la que los éstos valores estuvieran vigentes.

Existe un relato de Leon Tolstoi, donde contaba que su hermano mayor Nicolai, le explicaba a él y a sus hermanos que había descubierto un secreto, que no les podía revelar.
Solo podía decirles que cuando se divulgase, el mal quedaría extirpado del corazón de los hombres, dejarían de pelear entre ellos, harían el bien, todos serían felices y constituirían una gran Hermandad.
El secreto, añadía Nicolai, solo podía ser develado gracias a unas palabras grabadas en una estaca verde enterrada en un barranco del bosque de Zakaz.
Cuando Tolstoi tenía ochenta años, al presentir su muerte, escribió en su diario que quería que se le enterrase, sin ceremonia alguna en un simple ataúd, frente al barranco donde se encontraba la estaca verde. Y así se hizo.


                ¿Y si las palabras escritas en la estaca fueran…?

“Los valores humanos son los más altos de la creación 
y el desarrollo futuro de la humanidad
será a partide esos valores."
 
Haz lo que puedas para que perduren.


“Juntémonos alrededor de los Valores Humanos”
 

                                 CENTRO SATTVA 4542 2460  - Web: www.sattvaesarmonia.com.ar