lunes, 16 de marzo de 2026

SER PLANETARIO

                      




                                          SER PLANETARIO

Para convertirse en un ser planetario
hay que adquirir una visión global y abarcativa
de manera que al mirar la imagen de la Tierra
-nuestro Planeta-
veas no sólo montañas, océanos, islas, ríos, praderas,
edificios, palacios, templos, puentes, sino también a los seres humanos que la habitan.

Pero no únicamente a quienes crean la técnica y el arte, la ciencia y la poesía,
sino también a aquellos que, con sus manos, ayudan a construir tanta belleza.

Afinando tu vista verás también
a seres que carecen de todo, que no pueden, ni saben
y que viven como si no formaran parte del Planeta.

Pero que están allí.

Deberás saber de ellos y tenerlos presentes
para que tu visión sea también global y abarcativa.

Y si piensas, entonces, que el mundo no está bien
y que las cosas tendrían que ser de otra manera,
deberás detenerte a pensar cuál sería esa manera
y decidirte a hacer algo
-ya hay seres que lo hacen-
para que exista lo que piensas que aún falta
conservar lo bueno que está hecho
y mejorar aquello que aún debe mejorar.

Entonces no vivirás aislado,
porque comprenderás que eres parte del todo y no “el todo”
 y, por eso, sentirás el impulso de ayudar.

Y es con esa visión global y abarcativa
-la del ser planetario-
que la vida -la tuya y la de otros-
comenzará a cambiar.


Leopoldo J. Godoy
Director de Centro Sattva

lunes, 9 de marzo de 2026

UNA NUEVA PERCEPCIÓN DEL LUGAR QUE OCUPA EL SER HUMANO EN EL COSMOS

¿Cuál es el lugar que en él ocupamos? ¿Cómo ubicarnos frente a él?

 La ciencia nos muestra que somos parte de él desde su origen: desde el Big Bang, cuando una pequeña partícula explotó y se expandió en el espacio que se iba creando al mismo tiempo.                                                                               

 De esa explosión surgieron millones de partículas que se fueron transformando en átomos, moléculas y células que dieron lugar a la vida que conocemos, en los reinos vegetal, animal y humano.

 Esto muestra la unidad de origen de todo lo que existe. Compartimos los elementos generadores de la vida.

El pasado común nos orienta en el futuro hacia la unión.

 Para poder alcanzarla debemos buscar en nosotros, los que compartimos esta etapa de la vida,  las acciones, actitudes y conductas nobles que pueden llevarnos a ella.

 Esas “conductas nobles” que buscan la unión y la armonía son los Valores Humanos.

Estos son creaciones humanas surgidas en la interrelación entre los seres y reconocidos, cada vez más por todos, como elementos para favorecer el desarrollo humano en la búsqueda de una vida compartida, armoniosa y creadora.

 Los Valores Humanos son nuestras herramientas para la concreción de un mundo mejor.

 Cuando los Valores comienzan a desaparecer sentimos nostalgia por ellos y lamentamos su pérdida.

 Intuimos que son nuestro capital para seguir desarrollándonos  como humanos.

Reconocerlos y mantenerlos vigentes es nuestra responsabilidad y, al mismo tiempo, una oportunidad.

lunes, 2 de marzo de 2026

CREAR PUENTES PARA EL ENCUENTRO.

Hoy, antes que nada, queremos compartirles que una lectora del Movimiento, nos ha enviado la siguiente propuesta:

QUE UTILICEMOS EN NUESTRA RELACIÓN CON LOS DEMÁS UN LENGUAJE CON PALABRAS AMABLES Y NO OFENSIVAS.

POR NUESTRA PARTE AGREGAMOS A ÉSTO OTRO PEDIDO: QUE NOS ENVÍEN EL NOMBRE DE ALGUNOS VALORES QUE CONSIDEREN IMPORTANTES PARA EL DESARROLLO HUMANO.

Por tal motivo, nos gustaría recibir sus comentarios al respecto.

Y, AHORA, COMENZAMOS CON EL BLOG DE HOY:

En un envío anterior se escribió acerca de “las buenas personas” y se mostraron elementos para reconocerlas.

Pero qué pasa con aquellas que nos parece que no lo son.

¿Cómo debe ser nuestra relación con ellas? Cómo debemos tratarlas?

¿Debemos evitarlas?  No. Porque así estamos impidiéndole un contacto que podría servirle de estímulo para un cambio.

No debemos evitarlas ni mostrarles rechazo. Eso las aísla más en su conducta, que consideramos negativa, le estamos mostrando que no las aceptamos, que no queremos ningún contacto con ellas y eso lo perciben.
 
Lo primero que debemos hacer es “reconocerlas” a través de un saludo abierto, amable y tranquilo.

Si son personas de trato diario, podemos interesarnos por ellos, por su estado actual o por quienes integran su familia. 

Nuestra actitud debe ser amigable. Eso ayudará a que se formen puentes que  podamos cruzar: nosotros hacia ellos y ellos hacia nosotros.

Muchas veces no se acercan a nosotros por timidez, vergüenza o temor de ser rechazados. 
 
Esas trabas que tienen, impiden que veamos como son realmente. 
 
No debemos temer acercarnos.  Con una palabra, con una actitud que les sirva de apertura.

Si queremos una buena relación entre los seres humanos, comencemos nosotros a crearla. 
 
Hay mucha buena gente que no conocemos en realidad, ya que los actos nobles que muestran sus valores los aplican sólo en su intimidad, con quienes están en su círculo de relaciones. 

Si los conociéramos quizás nos conmoverían sus actitudes y llegaríamos a considerarlos también como “buenas personas”.

De todos modos aunque no los conozcamos del todo, igual debemos reconocerlos y considerarlos como seres humanos que